Las pulseras fitness Amazfit destacan por su capacidad de monitoreo continuo gracias a sensores biométricos que registran la frecuencia cardíaca 24/7, la variabilidad de la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno, los niveles de estrés y la temperatura de la piel. Estos datos se integran con un seguimiento detallado del sueño, incluyendo sus fases y calidad general, junto con la resistencia al agua de 5 ATM que permite su uso durante actividades acuáticas.
La batería ofrece una duración prolongada que soporta semanas de seguimiento ininterrumpido. Además, cuentan con numerosos modos deportivos, reconocimiento de actividades y análisis de carga cardiovascular y recuperación a través de la aplicación Zepp, lo que facilita una comprensión profunda del estado físico diario.